miércoles, 13 de diciembre de 2017

1º BACHILLERATO. REINO PROTOCTISTA


2º BACHILLERATO. CÉLULA EUCARIOTA


1º BACHILLERATO. REINO MONERAS


2ºBACHILLERATO. CÉLULA PROCARIOTA


Los humanos están rompiendo el corazón a los unicornios del mar

Los narvales escapan con un intenso ejercicio físico pero reduciendo el ritmo cardíaco al mínimo

Los narvales macho desarrollan un apéndice que les ha valido el sobrenombre de unicornios del mar.Ampliar foto
Los narvales macho desarrollan un apéndice que les ha valido el sobrenombre de unicornios del mar.NOAA
El miedo provoca en los animales, incluidos los humanos, dos reacciones básicas. Una es la parálisis y que sea lo que dios quiera. La otra es prepararse para enfrentar o huir de la amenaza. La primera se traduce en quietud muscular, reducción de la actividad metabólica y el corazón casi parado. La segunda activa todo el cuerpo, rebosante de adrenalina. Un estudio demuestra ahora que, cuando escapan de los humanos, los narvales (Monodon monoceros) someten a su cuerpo a un intenso ejercicio físico al tiempo que reducen su ritmo cardíaco. Los biólogos creen que tal estrés puede comprometer el estado de los llamados unicornios del mar.
"Los narvales reaccionan ante las ballenas asesinas [su principal depredador] escapando lentamente de la zona. Pueden sumergirse más profundo y por más tiempo que las orcas o moverse bajo el hielo o hacia aguas menos profundas donde no les siguen", explica la bióloga marina de la Universidad de California, Santa Cruz (EE UU) y principal autora del estudio, Terrie Williams.
Tras el cachalote o los zifios, el narval es el mamífero marino que más profundo puede sumergirse, llegando hasta los 1.500 metros. Pero lo hace a su ritmo. Millones de años de evolución han moldeado sus músculos locomotores para hacerlos de contracción lenta. En paralelo, el ritmo cardíaco, que en superficie suele rondar los 60 latidos por minuto, baja hasta los 20 en las profundidades. Todo el metabolismo de este cetáceo de las regiones árticas se ralentiza con un objetivo: ahorrar todo el oxígeno que se pueda. "Esto los hace increíblemente resistentes, pero nada rápidos", cuenta la bióloga estadounidense

En su huida, el corazón de los narvales late hasta a tres latidos por minuto, una reducción del 94% del ritmo cardíaco
Williams, junto a un grupo de colegas, ha comprobado que los narvales cuando se topan con los humanos hacen algo extraño y peligroso. "Ante ellos, sus barcos y especialmente su ruido que, para los narvales, son comparativamente nuevas amenazas, muestran un tipo de respuesta paradójica en la que se produce una inusual combinación de reacciones de miedo, inmersión y ejercicio superpuestas unas sobre otras", explica.
En los veranos de 2014 y 2015, durante la temporada de pesca de los inuits de la costa este de Groenlandia, un grupo de investigadores estadounidenses y daneses pudieron tomar la tensión y otras mediciones a una decena de narvales atrapados en las redes de los indígenas. Antes de soltarlos, a cinco de ellos les colocaron un aparato adherido a su lomo con un electrocardiógrafo, un acelerómetro y un medidor de profundidad, además de localización por GPS.
Los resultados, publicados hoy en la revista Science, muestran que los unicornios del mar están hechos un lío. Nada más liberarlos y aún desorientados, los narvales escaparon todo lo rápido que pudieron hasta el fondo del mar, batiendo su cola más de 40 veces por minuto, cuando en condiciones normales no superan las 20 batidas. Lo peor es que realizan todo ese esfuerzo físico con el corazón casi parado, bajando a tres o cuatro sus latidos por minuto, una reducción del 94% del ritmo cardíaco. Algunos estuvieron así más de 10 minutos y no recuperaron su ritmo normal hasta pasadas una hora y media del susto.
Los investigadores tomaron diversas medidas de los narvales antes de liberarlos.ampliar foto
Los investigadores tomaron diversas medidas de los narvales antes de liberarlos. 
Esta bradicardia tan extrema se ha observado en muchas especies cuando se quedan paralizadas ante un depredador. En ocasiones, tanta inmovilidad les da una opción de escapar. Lo que llama la atención de los narvales es que la combinan con la otra gran respuesta, la de huir dedicándole mucho empeño físico a ello.
"Es algo preocupante, ya que se trata de una situación fisiológica insostenible", recuerda Williams. "Afecta a la cantidad de oxígeno disponible para órganos claves como el cerebro y el transporte del calor necesario para evitar la hipertermia. La circulación de la sangre es vital para ambas funciones", añade.
El deshielo ártico está multiplicando la presencia humana en los mares del narval. Con sus rápidos y ruidosos barcos, los enormes cargueros, con el ruido sísmico provocado por las prospecciones, los encuentros con los humanos son cada vez más comprometidos. Lo explica Williams: "No se trata de una fuente de amenaza puntual, como una orca de caza. Es difícil escapar de la perturbación de un ruido subacuático".

viernes, 1 de diciembre de 2017

Cómo vivir y envejecer bien con VIH

Los últimos estudios indican que los pacientes de sida pueden seguir varias pautas para envejecer mejorOtros

Recreación artística del VIH en el torrente sanguíneo.Ampliar foto
Recreación artística del VIH en el torrente sanguíneo. PIXABAY
Hace una generación, una lista de consejos para envejecer bien teniendo sida habría sido una broma cruel. Tampoco habría servido de nada. La esperanza de vida cuando se conoció el virus, en 1984, a menudo era de meses desde que se emitía el diagnóstico.
Hoy, sin embargo, cuando lleva 30 años conmemorándose el Día Mundial del sida, muchas personas con VIH viven tanto como la población general. Pero aunque las personas con VIH viven más tiempo, también experimentan dificultades específicas para envejecer bien. Los nuevos estudios indican que hay de hecho varias estrategias sencillas pero vitales que pueden ayudar a aumentar su probabilidad de conseguirlo.
Como enfermera y científica, estudio estrategias de autogestión eficaz y he visto la diferencia que suponen en el envejecimiento de adultos con VIH.

¿No estamos a punto de curar al enfermedad?

En primer lugar, un recordatorio sobre el alcance del VIH. Se calcula que hay 36,7 millones de personas afectadas por el virus. A pesar de que el virus no se identificó hasta 1984, más de 35 millones de personas han muerto de vih o sida, lo que la convierte en una de las pandemias más destructivas de la historia.
A pesar de que el virus no se identificó hasta 1984, más de 35 millones de personas han muerto de vih o sida, lo que la convierte en una de las pandemias más destructivas de la historia
Gracias a la gran eficacia de los medicamentos contra la enfermedad, en Estados Unidos murieron en 2014 menos de 7.000 personas por causas relacionadas con el VIH. Eso significa que las personas que viven con VIH están envejeciendo. En Estados Unidos, el 45% de los infectados de VIH tiene hoy 50 años o más. En todo el mundo, aproximadamente el 10% tiene 50 años o más, y es de esperar que la cifra aumente, siempre que se siga disponiendo de medicamentos.
De hecho, en los últimos años, hemos logrado avances extraordinarios en la cura del VIH. Basándonos en lo que aprendimos gracias a Timothy Ray Brown, que se sepa, la única persona que se ha curado del VIH, los científicos han descubierto tratamientos en fases de estudio muy preliminares que reducen drásticamente el reservorio de VIH (células del cuerpo del paciente en las que se acumula el VIH) y que paran toda actividad viral en las células infectadas, y han determinado la última estructura de proteína del VIH que se desconocía, lo que nos ayudará a atacar mejor al virus.
Asimismo, la campaña “Indetectable = Intransmisible” ha ayudado a concienciar a la ciudadanía sobre algo fundamental: que los infectados de VIH que tienen el virus suprimido mediante medicación no pueden transmitirlo sexualmente.
Sin embargo, a pesar de este progreso alcanzado con gran esfuerzo, muchos científicos creen que todavía faltan décadas para conseguir una verdadera cura del VIH. Mientras continúa este importante trabajo, más de 36 millones de infectados de VIH seguirán envejeciendo y buscando estrategias accesibles que les permitan alargar la vida hasta su potencial máximo

Por qué es difícil envejecer con sida

Envejecer no es fácil para nadie. Nuestro cuerpo no es tan rápido como antes, el tiempo de recuperación es mayor y tenemos más dolores que cuando éramos jóvenes.
Muchos científicos creen que todavía faltan décadas para conseguir una verdadera cura del VIH
¿Entonces, les resulta verdaderamente más difícil a las personas con VIH envejecer bien? La investigación lo confirma. En concreto, estas personas experimentan:
Los avances en este campo pueden conducir a nuevas estrategias de tratamiento que no solo ayuden a envejecer bien a los adultos seropositivos de VIH, sino también a otros pacientes con afecciones crónicas complejas

En el presente: vive bien

No hay una fórmula mágica para envejecer bien, con independencia de la salud de cada uno. Todos necesitan tomar la medicación prescrita, dormir bien por la noche, controlar el estrés y acudir a los controles médicos con regularidad. Sin embargo, hay nuevos datos que indican que tres prometedoras estrategias no farmacológicas pueden ayudar a los adultos con VIH.
Pero estas estrategias pueden ser difíciles de seguir, en especial para una población por lo general marginada que por primera vez afronta el envejecimiento. Varios investigadores, incluido mi equipo, estamos estudiando nuevas formas de ayudar a esta población a envejecer mejor.
The Conversation
A lo largo de los últimos tres años, mi equipo de investigación llevó a cabo un ensayo clínico con 109 adultos seropositivos de VIH para ver si una intervención de grupo fomentaba el ejercicio físico y la alimentación saludable. En noviembre, en las Sesiones Científicas de la Asociación Americana del Corazón, comunicamos que nuestra intervención conductual había reducido la ingesta de carbohidratos, específicamente el consumo de bebidas azucaradas. Sin embargo, no conseguimos aumentar la actividad física de adultos mayores con VIH. Recientemente, otros grupos han publicado que sus intervenciones tampoco aumentaron la actividad física, y señalan que se necesita un método personalizado de iniciación y mantenimiento del ejercicio físico en esta población.
Los avances en este campo pueden conducir a nuevas estrategias de tratamiento que no solo ayuden a envejecer bien a los adultos seropositivos de VIH, sino también a otros pacientes con afecciones crónicas complejas.
De modo que, aunque nos centremos en curar el VIH, debemos también reconocer que, seguramente, tardaremos varias décadas en encontrar la cura. Mientras tanto, millones de personas con VIH deben intentar envejecer bien. Nuestros hermanos y hermanas seropositivos de VIH han mostrado una increíble resistencia a lo largo de los últimos 36 años. Juntos, encontraremos sin duda estrategias innovadoras y personalizadas para superar estas dificultades.

lunes, 27 de noviembre de 2017

El reducto murciano de los neandertales

Estos homínidos sobrevivieron al menos 3.000 años más que en el resto de Europa en varios yacimientos de la Península, entre ellos la cuenca del río Mula

Yacimiento de Cueva Antón, junto al río Mula, en Murcia.
Yacimiento de Cueva Antón, junto al río Mula, en Murcia.  ICREA/UNIVERSITAT DE BARCELONA
La desaparición de los neandertales es el misterio más profundo del pasado remoto de la humanidad. Los científicos no han llegado a una teoría compartida sobre por qué esta especie de homínidos, la más cercana a nosotros, desapareció de la faz de la Tierra hace miles de años, pero, en cambio, sí están de acuerdo sobre el lugar en el que sobrevivieron sus últimos ejemplares: el sur y el oeste de la península Ibérica. Un estudio internacional publicado en la revista científica Heliyon sostiene que en tres yacimientos de la cuenca del río Mula, en Murcia, los neandertales sobrevivieron al menos 3.000 años más que en el resto de Europa, hasta su extinción hace unos 37.000 años.
El hecho de que resistiesen mucho más tiempo en algunas regiones también puede ofrecer pistas sobre los motivos de su extinción. Se trata de lugares que permanecieron relativamente aislados, con un impacto menos contundente de las variaciones climáticas, sobre todo de las glaciaciones, y, además, sin entrar en contacto con una nueva especie de homínidos que comenzó a poblar Europa desde África hace unos 40.000 años, los homo sapiens, nosotros.
"La persistencia de grupos de cazadores, en un momento de baja densidad poblacional, implica la ocupación de territorios de centenares de miles de kilómetros cuadrados, con los efectivos mínimos necesarios para escapar a la extinción", explica el portugués João Zilhão, investigador de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (Icrea, en sus siglas en catalán) en la Universidad de Barcelona y autor principal del informe, en el que también han participado científicos portugueses, españoles, alemanes, austriacos e italianos. "No se debería hablar de último lugar, sino de última región o últimas regiones". Con los datos disponibles actualmente, fue en las tierras ibéricas, al sur de la cordillera cantábrica y al sur y al oeste de la depresión del Ebro, donde los neandertales resistieron durante más tiempo como población biológica y culturalmente aislada.

En otros lugares de la Península también existen pruebas de su persistencia: se trata de los yacimientos de Gorham, en Gibraltar, y las grutas Da Oliveira y Foz do Enxarrique, en Portugal. Los responsables de la excavación gibraltareña sostienen que en ese lugar pudieron sobrevivir mucho más tiempo, hasta hace 28.000 años, pero la mayoría de los científicos ponen en duda estas dataciones, aunque sí reconocen que fue uno de los sitios en los vivieron los últimos neandertales. Las fechas de Murcia se basan en mediciones de radiocarbono y en la aparición de industria lítica asociada a esta especie en niveles de excavación correspondientes a esos periodos.
"Nuestra hipótesis es que, por razones relacionadas con las fluctuaciones climáticas de la época, la depresión del Ebro y las montañas del Sistema Ibérico funcionaron durante algunos milenios como barreras biogeográficas que impidieron el intercambio (de personas, de genes, de ideas). Según este modelo, fue entonces cuando llegaron los sapiens desde el Norte y los últimos ejemplares neandertales sucumbieron".
Estos fueron una especie que surgió en Europa hace unos 250.000-300.000 años. Por su corpulencia, siempre se les había relacionado con el frío y el norte del continente. De hecho, su nombre viene del valle de Neander, en Alemania. Sin embargo, en los últimos años se han multiplicado las excavaciones ibéricas, que han aportado datos fundamentales para mejorar la comprensión de esta especie. El Sidrón, en Asturias, Gorham y las cuevas murcianas se han revelado cruciales para cambiar la mirada sobre una especie que cada vez se muestra más inteligente y compleja, frente a la imagen estereotipada de humanos poco inteligentes y primitivos. Y, pese a su desaparición, la Península también ha demostrado su resistencia y capacidad de supervivencia.