viernes, 19 de diciembre de 2014

Los 10 avances científicos del año

La caza de un cometa encabeza los hitos de la ciencia en 2014, según la revista 'Science'


Un 'selfie' de la nave Rosetta a 16 kilómetros del cometa 67P. / ESA
 Como cada diciembre, la revista Science, uno de los templos de la ciencia en el mundo, ha seleccionado los 10 avances científicos del año. La misión Rosetta, que culminó con el aterrizaje de una sonda en el lomo de un cometa, es el momento más destacado de 2014 según la revista, editada por Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia.
1. Cita a ciegas con un cometa
La misión Rosetta es el gran avance científico del año. La nave fue lanzada en 2004 y en una década recorrió 6.000 millones de kilómetros hasta llegar al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, un objeto pequeño, de apenas cuatro kilómetros de longitud, que viaja por el espacio a 135.000 kilómetros por hora. El 12 de noviembre, la nave, volando junto al cometa, soltó su sonda de descenso Philae, que consiguió aterrizar de manera accidentada en el 67P. El proyecto, de 1.400 millones de euros y coordinado por la Agencia Espacial Europea, consiguió que un ingenio humano se posara por primera vez sobre un cometa. Pero el aterrizaje, como destacaScience, es lo más espectacular, no lo más relevante. El 80% de los resultados científicos de la misión llegarán de la nave Rosetta, que sigue volando junto al cometa.
Una rata con un implante optogenético. / NATURE
2. Reescribir los recuerdos
Todo el mundo sabe que la memoria es voluble y manipulable. En un conocido experimento de 2008, la psicóloga estadounidense Elisabeth Loftus consiguió convencer al 30% de un centenar de estudiantes de que cuando eran niños, en una visita a Disneyland, una persona disfrazada del perro Pluto y completamente drogada les había lamido las orejas. Este año, la ciencia ha ido mucho más allá. Un equipo liderado por el médico Susumu Tonegawa, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE UU), ha logrado reescribir los recuerdos de varios ratones, transformando sus traumas en memorias bonitas, mediante la optogenética. Esta revolucionaria técnica introduce genes de algas sensibles a la luz en los grupos de neuronas que almacenan los recuerdos y es capaz de encender y apagar a voluntad las células cerebrales mediante una luz láser.
Pinturas en la isla indonesia de Sulawesi. / KINEZ RIZA
3. Fin del monopolio europeo en el arte de las cavernas
Europa tenía hasta este año el monopolio del arte simbólico paleolítico, con espectaculares manos, bisontes, rinocerontes, leones y osos pintados en cuevas como la francesa de Chauvet desde hace unos 39.000 años. Para muchos arqueólogos, estas cavernas demostraban que algo había despegado en aquella época en el cerebro de los Homo sapiens europeos, que habrían adelantado al resto de seres humanos del planeta. Pero no. En octubre, un equipo liderado por el arqueólogo Maxime Aubert, de la Universidad Griffith de Australia, anunció que unas pinturas presentes en las cuevas de Maros, en la isla indonesia de Sulawesi, tienen entre 39.900 y 35.400 años. Son una docena de impresiones de manos y dos dibujos de cerdos, tan antiguos o más que las primeras representaciones animales en Europa. O los indonesios inventaron el arte simbólico por su cuenta o los humanos modernos ya eran refinados artistas cuando empezaron a colonizar el mundo desde África hace unos 60.000 años.
X e Y son las dos nuevas letras de ADN artificial. / SYNTHORX
4. El alfabeto de la vida gana dos letras artificiales
El alfabeto de la vida, el ADN, es relativamente aburrido. Todos los libros de instrucciones microscópicos que figuran en todas las células de todos los seres vivos se escriben con las mismas cuatro letras: G, C, T y A, iniciales de los cuatro compuestos orgánicos que forman el ADN. Pero este año el alfabeto de la vida se ha animado en un laboratorio del Instituto de Investigación Scripps (Estados Unidos), donde un grupo de científicos ha creado dos nuevas letras artificiales, bautizadas X e Y, y las ha insertado en el ADN de un ser vivo, una bacteria, la Escherichia coli. La posibilidad de añadir nuevas letras al ADN abre la puerta a la creación de bacterias artificiales capaces de sintetizar medicinas o de fabricar combustibles, entre otras aplicaciones, algunas hoy inimaginables.
Nanosatélites lanzados en febrero desde la Estación Espacial Internacional. / NASA
5. El año de los nanosatélites
El año 2014 se ha batido el récord de nanosatélites lanzados al espacio. Estos aparatos, denominados CubeSats, son cubos con 10 centímetros de lado y menos de un kilogramo de peso, con tecnología para monitorizar con una suficiente resolución la deforestación, el desarrollo urbano y los cambios en los cursos de los ríos, entre otras aplicaciones. Los más de 75 nanosatélites lanzados este año están democratizando el espacio. Gracias a su bajo coste —unos cientos de miles de euros en lugar de cientos de millones como los satélites clásicos—, empresas, universidades y otros centros de investigación pueden tener acceso a datos hasta ahora inaccesibles.
Tres robots Termes. / UNIVERSIDAD DE HARVARD
6. Robots que levantan pirámides sin plano ni jefe
La revista Science destaca el aluvión de proyectos científicos que logran que grupos de robots trabajen en equipo sin supervisión humana. Uno de ellos, de la Universidad de Harvard (EEUU), se inspiró en las termitas para conseguir que unos robots levantaran estructuras estables, como pirámides, torres y castillos, a partir de unas instrucciones muy básicas. Los robots, denominados Termes, trabajan como lo hacen las termitas para construir sus termiteros, reaccionando a cambios en sus inmediaciones y sin necesitar ni un jefe ni un plano de obra.
El investigador Douglas Melton (derecha). / UNIVERSIDAD DE HARVARD
7. ¿La sangre joven rejuvenece?
La sangre, o algún componente sanguíneo, de un ratón joven puede rejuvenecer los músculos y el cerebro de ratones viejos, según dos estudios del Centro de Terapias con Células Madre y Medicina Regenerativa de Harvard (EEUU), dirigido por el investigador Douglas Melton. Los trabajos, publicados en mayo, observaron que una proteína aislada de la sangre de ratones jóvenes, la GDF11, mejoraba el olfato y otras capacidades de roedores viejos tras ser inyectada en su torrente sanguíneo. La Universidad de Stanford (EE UU) prueba ahora si esta estrategia también funciona en humanos, mediante un ensayo con 18 pacientes con alzhéimer que están recibiendo plasma sanguíneo de jóvenes donantes.
El abanico de tamaños de los dinosaurios era enorme. / JULIUS CSOTONYI
8. Los dinosaurios encogieron para dar lugar a las aves
Los dinosaurios que no se extinguieron evolucionaron y dieron lugar a las aves. La investigación de esta transición es otro de los avances científicos del año, según Science. Un estudio con investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) calculó la masa corporal de 426 especies de dinosaurios a partir del grosor de los huesos de sus patas. El abanico de tamaños iba desde las 90 toneladas delArgentinosaurus a los 15 gramos de Qiliania graffini, un ave ancestral bautizada en honor al paleontólogo Greg Graffin, cantante del grupo punk Bad Religion y profesor de la Universidad de Cornell (EEUU). El estudio mostró que los dinosaurios que dieron lugar a las aves encogieron para adaptarse a un nuevo entorno generado por grandes erupciones volcánicas, largas olas de frío y, como golpe de gracia, la caída de un asteroide sobre la Tierra hace 66 millones de años.
Susan Solomon, de la Fundación Células Madre de Nueva York. / TED
9. Células para curar la diabetes
Este año se han dado dos grandes pasos hacia el tratamiento de la diabetes, una enfermedad crónica que hace que una persona no pueda regular la cantidad de azúcar en su sangre. El trastorno se produce por falta de insulina, una hormona producida por las células beta del páncreas que transporta la glucosa ingerida en los alimentos desde la sangre hasta los músculos, la grasa y el hígado. Sin insulina, el proceso se descuajeringa. En abril, investigadores de la Fundación Células Madre de Nueva York lograron generar células productoras de insulina a partir de células de la piel de una mujer de 32 años con diabetes tipo 1, gracias a una técnica conocida como clonación terapéutica. En octubre, otro equipo, dirigido por Douglas Melton, de la Universidad de Harvard, consiguió convertir células embrionarias humanas en células productoras de insulina.
Chips TrueNorth, inspirados en el cerebro humano. / IBM
10. Chips que imitan el cerebro humano
En agosto, la multinacional estadounidense IBM presentó su chip TrueNorth, un ingenio del tamaño de un sello que intenta imitar el funcionamiento de un cerebro humano, con su red de 86.000 millones de neuronas y billones de conexiones entre ellas. Por el momento, el chip se queda muy lejos de las capacidades del kilo y medio de materia gris de cada persona. Solo presenta 256 millones de conexiones entre sus transistores, pero la revista Science cree que en el futuro habrá ordenadores basados en esta tecnología que podrán realizar tareas con muchísimos datos, como el análisis de imágenes, con mayor eficacia que las máquinas actuales.

Los grandes carnívoros reconquistan Europa

Un estudio publicado en ‘Science’ demuestra que los depredadores como osos y lobos comparten su territorio con el hombre


Un lobo en Eslovenia. / MIHA KROEFL.
El instinto, nunca mejor dicho, indica que allí donde avanza la población humana y la urbanización los grandes carnívoros están destinados a desaparecer o, en el mejor de los casos, a quedarse recluidos en espacios naturales controlados. Sin embargo, en Europa ha ocurrido todo lo contrario: los grandes carnívoros han avanzado en las últimas décadas y han conquistado nuevos territorios, que además comparten con densas poblaciones humanas. Esta es la principal conclusión de la más amplia investigación efectuada sobre depredadores en el continente, elaborada por 76 autores de 26 países, que publica esta semana la revista Science.
“Es una sorpresa que hayamos conseguido esto en una Europa llena de gente. Y además este estudio confirma que tenemos las claves para lograr la conservación”, afirma Guillermo Palomero, presidente de laFundación Oso Pardo, que se ocupa del estudio y la conservación de la población de osos en la Cornisa Cantábrica y en los Pirineos. Palomero es uno de los tres españoles que han participado en este trabajo, junto a Juan Carlos Blanco (Proyecto Lobo) y José Vicente López-Bao, de la Unidad Mixta de Investigación en Biodiversidad de la Universidad de Oviedo. Este último es el coordinador del estudio junto Guillaume Chapron, de la Universidad Sueca de Ciencias Agrarias.
La investigación, que surge de la Iniciativa Europea de los Grandes Carnívoros –una red de científicos dedicados a estudiar a los depredadores del continente–, analiza la población de osos pardos,lobos, linces boreales y glotones en todos los países europeos, excepto Rusia, Bielorrusia y Ucrania. No incluye al lince ibérico porque en el momento del estudio solo sobrevivía una población muy pequeña en España, aunque acaba de ser reintroducido en Portugal. “No se trata de un hallazgo puntual ya que es un trabajo muy amplio. Es sorprendente y estimulante porque la presencia de grandes carnívoros es siempre problemática, tanto por el espacio que necesitan como por los problemas que derivan de su interacción con seres humanos”, agrega Palomero.
El trabajo publicado en Science establece que la mayoría de las poblaciones de estas cuatro especies “se encuentran en proceso de recuperarse de los niveles extraordinariamente bajos que alcanzaron desde el principio hasta mediados del siglo XX” y que un tercio del territorio europeo (1,5 millones de kilómetros cuadrados) está habitado por al menos una de estas cuatro especies. “Se trata en todos los casos de áreas con una densidad de población humana notable, con paisajes muy modificados y explotados por el hombre y fragmentados por las infraestructuras”, señala el texto de Science. Juan Carlos Blanco, uno de los mayores expertos europeos en lobos, explica: “Durante mucho tiempo se pensaba, sobre todo basándose en un modelo norteamericano de conservación, que solo podían sobrevivir en áreas sin presencia humana. Este estudio demuestra lo contrario. Pueden sobrevivir en lugares habitados si hay un esfuerzo importante de conservación”.
Una osa con sus tres cachorros en Bosnia-Herzegovina. / SASA KUNOVAC
“Parte de este éxito se debe a lo bien que han funcionado algunas políticas europeas de conservación de la biodiversidad y concretamente la directiva Habitats ha sido fundamental”, explica José Vicente López-Bao. “El aumento de las poblaciones de grandes carnívoros ha sido notable y no es lo que esperaríamos viendo lo que ha ocurrido en otras zonas del planeta. El estudio muestra la adaptabilidad de los grandes carnívoros a coexistir con el hombre”, agrega. Juan Carlos Blanco señala por su parte: “El trabajo científico es esencial para la conservación de estos animales”.
La directiva Habitats, aprobada en 1992, impulsa la conservación activa de especies, tanto a través de las subvenciones como de las sanciones para que aquellos estados miembros que no lo cumplan. “Es una directiva que obliga a los países”, explica Juan Carlos Blanco. “La política europea de indemnizaciones, de apoyo a la ganadería que se desarrolla en zonas con grandes carnívoros ha sido esencial”, prosigue Blanco.
La ausencia de conflictos (salvo en los países de la antigua Yugoslavia), la concienciación social, las políticas de la UE o las legislaciones nacionales son otros factores citados por científicos como esenciales para que los europeos del siglo XXI puedan compartir su territorio con animales que parecían pertenecer a otros tiempos y a otros lugares.
La presencia de osos pardos en Europa ha sido establecida en 17.000 ejemplares en 10 poblaciones en 22 países (una misma población puede moverse por diferentes países, el criterio es geográfico y, a veces, genético) con una media de 19 personas por kilómetro cuadrado; los linces boreales en 9.000 ejemplares en 11 poblaciones repartidas en 23 países que ocupan 813.000 kilómetros cuadrados con una media de 22 personas por kilómetro cuadrado y los lobos en 12.000 ejemplares en 10 poblaciones distribuidas por 28 países que ocupan 798.000 kilómetros cuadrados con una media de 37 personas / kilómetro cuadrado. Los glotones –un mamífero parecido al oso, pero más pequeño y muy feroz, denominado wolverine en inglés, como el personaje de los X-Men al que quedaba bastante mejor llamar lobezno que glotón– sólo se localizan en los países nórdicos: existen 1.250 ejemplares en dos poblaciones en tres países que ocupan 248.000 kilómetros con una densidad de población mucho más pequeña: 1,4 personas / kilómetro cuadrado.
La política europea de indemnizaciones, de apoyo a la ganadería que se desarrolla en zonas con grandes carnívoros ha sido esencial"
Resulta imposible establecer una comparativa global con el estado de estas especies en el pasado dado las diferentes formas de estimar sus poblaciones a lo largo del siglo XX (o a la absoluta falta de controles en algunos países) y la diversidad de los territorios estudiados. Pero en muchos casos se trataba de poblaciones al borde de la extinción entre el final de la segunda Guerra Mundial y los setenta, que ahora están recuperadas: de 150 osos en Finlandia se ha pasado a 1.600/1.800 mientras que el lince boreal había desaparecido y ahora hay entre 2.430 y 2.610; de 860 osos en Rumanía se ha pasado a 6.000. El lobo ha pasado de estar casi extinto en muchos países europeos (Suecia, Noruega, Finlandia, Letonia, Lituania, Alemania, Polonia, Austria, Francia, Italia, Suiza) a recolonizar dichos países. En este último caso, hay una única excepción: la población de lobos en Sierra Morena, en Andalucía, que se encuentra al borde de la desaparición: existe una sola manada (unos seis ejemplares) cuando llegó a haber diez y, además, se encuentra aislada del resto de los lobos de la Península (unos 2.000 en España y entre 220 y 435 en Portugal). En el caso del oso pardo, en España hay dos poblaciones, la pirenaica, con poco más de 20 osos censados, y la cantábrica, con entre 195 y 210 ejemplares (28 hembras reproductoras) frente a 60 en el pasado.
La presencia de grandes carnívoros es, sin embargo, muchas veces sinónimo de conflicto, no tanto por los ataques a humanos –muy escasos y sólo se han producido ocasionalmente en el caso de los osos– como, sobre todo, por ataques a la ganadería, lo que genera intensos enfrentamientos entre ganaderos y ecologistas, como ocurre actualmente en las provincias castellanas de Ávila o Segovia. Guillermo Palomero asegura: “Es fundamental poner en marcha sistemas de indemnizaciones. No se puede pensar en abstracto, hay que tener siempre en cuenta a los humanos. Lo importante es ir por delante de los conflictos, que la gente sea consciente de que crean empleo, de que se les puede sacar una rentabilidad. Y trabajar para que afecten a su economía y sus propiedades lo menos posible”.
Los tres investigadores están de acuerdo en que el lobo se lleva la peor parte, frente al oso que suele tener una imagen muy positiva y el apoyo de la población. “La animadversión que provoca el lobo no es comparable con otras especies, se trata de una suerte de competencia ancestral”, explica López-Bao. “No es sólo por los ataques al ganado o a nuestras mascotas, es algo mucho más profundamente enraizado en nuestra historia y cultura”.

El veneno y la caza se suman a los atropellos en el año más fatal del lince

Extremadura y Castilla-La Mancha añaden cinco muertes violentas a los pocos meses de recibir los primeros felinos. En 2014 ya han fallecido 28 ejemplares por causas no naturales

Lince atropellado en la localidad extremeña de Valencia de las Torres, donde también murió envenenado otro ejemplar. / RAFAEL HERNÁNDEZ MANCHr
Gracias al aparato radiotransmisor de su cuello, el martes se encontró el cadáver del lince Kairós en una finca de Torre de Juan Abad, en Ciudad Real. El joven macho murió ahorcado en un lazo metálico para alimañas, una trampa ilegal colocada para el control de predadores, según averiguó ayer el Seprona. Kairós fue uno de los tres primeros linces liberados el 2 de julio por María Dolores de Cospedal quien admitió en el acto que habría que acabar con "los atropellos y los comportamientos irresponsables". Este lince ibérico, que ha sobrevivido en libertad poco más de cuatro meses, es la última víctima de la larga lista de 28 ejemplares muertos de forma violenta en lo que va de año en España.
A la sangría imparable que se produce en las carreteras y vías mal acondicionadas, con 20 atropellos mortales en 2014, se han sumado este año los envenenamientos, las trampas ilegales y la caza descontrolada. Estos últimos motivos de muerte violenta se han añadido al mapa de las muertes de linces tras la introducción de ejemplares en Extremadura y Castilla-La Mancha, dos comunidades que en verano recibieron en su suelo al lince por primera vez desde que se extinguiera de su territorio hace décadas.
El número de muertes violentas es completamente excesivo, hay que trabajar para pararlo", asegura el director de Iberlince
De los 16 linces liberados en estas dos regiones (ocho en cada una) ya han muerto cinco de forma violenta y otro ha tenido que ser capturado de nuevo hasta en dos ocasiones por una infección. Los más críticos con la gestión de esta reintroducción creen que no se han solucionado los problemas que provocaron la desaparición del lince en estas comunidades. "El número de muertes violentas es completamente excesivo, hay que trabajar para pararlo", asegura Miguel Ángel Simón, que no es uno de los críticos mencionados sino el director delprograma Iberlince, responsable de recuperar en España y Portugal al felino más amenazado del mundo.
Hoy mismo se está completando la suelta de linces en Montes de Toledo dentro del plan que liberará entre 50 y 60 linces esta temporada entre las dos nuevas autonomías, las zonas de reintroducción de Andalucía y Portugal, que también acaba de recibir los primeros felinos. Pero las muertes violentas en Extremadura y Castilla-La Mancha ya han provocado cierta alarma: "Me preocupa porque se han concentrado demasiadas bajas causadas por la actividad humana, no lo esperábamos", reconoce Simón, en referencia a las prácticas cinegéticas y los atropellos.
Cospedal durante la suelta de un lince ibérico en Ciudad Real en julio. / JUNTA DE CASTILLA-LA MANCHA
Después de muchos años trabajando con la gente de la región, las artes ilegales y las malas prácticas de cazadores están más contenidas en Andalucía. En las nuevas autonomías algunos malos usos que están muy arraigados son muy peligrosos para los linces. "El veneno es un problemón en Extremadura", señala Ramón Pérez de Ayala, responsable de Iberlince en WWF. "Y en Castilla-La Mancha no se logra solucionar el problema del control de predadores", añade en referencia a los "miles de métodos" para cazar alimañas que se usan legal e ilegalmente y que pueden provocar más muertes de linces como la de Kairós.
A finales de agosto se encontró el cadáver de K2 en Valencia de las Torres (Badajoz) y la necropsia posterior confirmó que se trataba de un envenenamiento. Apenas duró dos meses con vida después de que le soltaran en una región con múltiples denuncias por el uso de venenos por algunos propietarios, que afectan generalmente a las rapaces. "No se ha actuado para evitar envenenamientos de linces", denuncia Victor Casco, diputado de IU en la Asamblea de Extremadura, que llevó este asunto al pleno. El Gobierno de José Antonio Monago eliminó una unidad que se dedicaba a la localización de venenos con perros adiestrados y, siendo de las últimas comunidades sin una estrategia contra el veneno, solo se ha puesto en marcha su aprobación tras la muerte de K2.
En Extremadura murió un lince envenenado tras eliminarse la unidad de detección de venenos
Cerca del lugar en el que un cebo intoxicó fatalmente a este lince, en una carretera de titularidad extremeña, alguien atropelló aKetamina (todos los linces de 2014 reciben nombres que empiezan por la letra k). Casco acusó al responsable de Medio Ambiente de la Junta, José Antonio Echávarri, de no haber señalizado ni sensibilizado a la población en la zona de reintroducción que, además, carece de protección. Echávarri se defendió asegurando que el responsable último del proyecto de conservación del lince es Andalucía, que coordina las actuaciones. "No se han molestado en poner ni una señal y echan balones fuera", critica Casco.

La amenaza silenciosa

Aunque desde Iberlince se señala a los atropellos como un problema insostenible para los linces ibéricos (20 muertes en carretera), lo cierto es que el principal obstáculo para el crecimiento de las poblaciones es un peligro más silencioso: la epidemia que afecta a los conejos. Una enfermedad hemorrágica está diezmando la población, principal sustento de los linces, y de momento no hay más cura que esperar a ver cómo evoluciona la cepa. "Si hubiera más conejos, las hembras se pondrían a parir sin problemas", asegura Miguel Ángel Simón, director de Iberlince. Según sus cálculos, a pesar de los problemas que golpean al lince ibérico, este año se saldará con un número estable de animales en libertad (332 en el censo de 2013). "El censo que más me interesa a mí es el de hembras reproductoras", asegura Simón, "y ese también se mantendrá estable".
En Castilla-La Macha, en apenas unos meses se ha visto que el problema es la caza, a todos los niveles. El 23 de octubre un tiro en la cabeza acabó con la vida de Kenitra. Al tratarse de un delito, el caso se dirime en los juzgados, pero hay puntos oscuros que pueden estar señalando problemas de fondo. Como estaba radiomarcado, se avisó a los propietarios de la finca de que el lince se encontraba allí. Aun así, se realizó una batida para cazar zorros, con el riesgo evidente de toparse con el felino protegido. Tras matar aKenitra, el cazador aseguró que fue una confusión. "Se sabía que estaba allí y se tenía que haber impedido la cacería, es una locura", denuncia Miguel Ángel Hernández, portavoz de Ecologistas en Acción en la región.
"Se le había notificado la presencia de este individuo", explica por correo electrónico Javier Gómez-Elvira, director general de Montes y Espacios Naturales del Gobierno de Castilla-La Mancha. "Pero en ninguna comunidad autónoma la presencia del lince conlleva la prohibición del aprovechamiento cinegético de las fincas de la zona", añade. El responsable de la introducción del lince en la región asegura que el problema no está en mantener el derecho a cazar en presencia del felino, "sino en tener la prudencia necesaria para que no se dispare a nada que no esté permitido".
En Castilla-La Mancha se usan sistemas legales e ilegales para cazar predadores que ya han matado a dos linces
Ni las balas ni los lazos parecen distinguir al lince de otros predadores, pero Gómez-Elvira defiende que su política cinegética es perfectamente compatible con la conservación del lince. "Se extinguió en su día por estas cosas y nada ha cambiado", denuncia Hernández. Pérez de Ayala cree que "la parte legal ha cambiado mucho a mejor" pero sigue habiendo un riesgo grave con métodos legales de caza que no son selectivos. Desde la Junta, se insiste en que "se pretende conseguir una población estable de individuos, lo que no excluye que haya bajas".
En los últimos años, diez linces andaluces habían cruzado la frontera hacia Ciudad Real y se conoce el desenlace fatal de tres de ellos: uno de ellos cayó en una jaula trampa (técnica ahora prohibida) y otros dos fueron atropellados. Además, Kala, otro de los linces liberados este verano en Castilla-La Mancha, fue hallado muerto en septiembre y el Seprona todavía no ha identificado con la causa de la muerte.
El lince se extinguió de estas regiones por estas causas y nada ha cambiado", denuncia Ecologistas
Para proyectos de reintroducción de felinos, los expertos señalan que es esperable un 50% de bajas entre los animales liberados durante el primer año. En las reintroducciones de Andalucía se ronda el 30% de bajas. En Extremadura y Castilla-La Mancha ya suman ese 30% en unos pocos meses. "Hay muy pocas experiencias comparables, somos pioneros", advierte Simón, responsable de este proyecto, bandera de protección de la biodiversidad en la UE, que pone 20 de los 34 millones que tiene presupuestados.
"Tenemos muchos frentes abiertos, cuatro poblaciones nuevas; es un esfuerzo muy grande estar encima de todo", describe Pérez de Ayala, quien aboga por encontrar el equilibrio entre seguir adelante con las reintroducciones y presionar para que se mejoren las condiciones: "Si esperamos a que esté todo perfecto, no soltamos linces y no recuperamos la población", dice.
La mayor parte de las zonas de reintroducción se ubican en fincas privadas, por lo que se firman convenios con los dueños. Básicamente, consisten en permitir a Iberlince acceder al terreno, para controlar y mejorar las condiciones de la finca (incluso añadiendo conejos), a cambio de implicar a los dueños en la protección del felino. "Estamos muy al principio, pero es un camino sin retorno", asegura Simón. "Los atropellos se resuelven con dinero, poniendo pasos. Los demás problemas se resuelven con concienciación y eso requiere tiempo, mucho tiempo, ganándonos la complicidad de la gente", asegura.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Identificado el mecanismo que graba el miedo en el cerebro | Ciencia | EL PAÍS
Domingo, 14 de Diciembre de 2014 18:29
Identificado el mecanismo que graba el miedo en el cerebro | Ciencia | EL PAÍS



Una resonancia magnética del cerebro humano.


NEUROCIENCIA

Identificado el mecanismo que graba el miedo en el cerebro

Un neurocientífico español describe cómo se almacenan los recuerdos traumáticos





Equipo del neurocientífico Joseph LeDoux, en Nueva York. / NYU

Bajo la sombra de los rascacielos de Manhattan, muy cerca de los 20.000 cadáveres sepultados en un viejo cementerio oculto bajo el Washington Square Park, se encuentra el laboratorio del miedo. Allí, bajo las órdenes del neurocientífico y rockero estadounidense Joseph LeDoux, trabaja una quincena de investigadores para intentar comprender por qué, por ejemplo, una persona se queda paralizada al ver a un perro, traumatizada por un huracán o muda al intentar hablar en público.
Uno de los miembros de esta brigada de élite del miedo, empotrada en el Centro para la Ciencia Neural de la Universidad de Nueva York, es el neurocientífico español Lorenzo Díaz-Mataix, que acaba de identificar los mecanismos cerebrales que convierten las experiencias desagradables en recuerdos imborrables durante años.
Díaz-Mataix se ha sumergido en el cráneo de cientos de ratas. En lo más profundo de sus cerebros, como en los de los seres humanos, se esconde la amígdala, una región del tamaño de una almendra en las personas a la que la comunidad científica señala como almacén del miedo. Presuntamente, en ella se guardan durante décadas los recuerdos de las vivencias traumáticas sufridas a lo largo de la vida. Y por ella el grupo de rock de LeDoux se llama The Amygdaloids. Es el minúsculo archivo del terror en el kilo y medio de cerebro humano.


Lorenzo Díaz-Mataix. / NYU


En 2010, salió a la luz el caso de una mujer estadounidense de 44 años con la amígdala completamente dañada por una rarísima enfermedad genética. La mujer, conocida como SM para preservar su anonimato, era incapaz de sentir miedo. Un grupo de investigadores encabezado por el psicólogo Justin Feinstein, de la Universidad de Iowa, siguió su pista durante más de 20 años. Rodearon a SM de serpientes y arañas venenosas, vieron con ella películas de terror como El resplandor y El silencio de los corderos, la acompañaron a sanatorios abandonados supuestamente habitados por fantasmas. Y nada. La mujer sin amígdala ni siquiera sintió miedo cuando, caminando de noche por un parque solitario, un yonqui le puso un cuchillo en la garganta y masculló: “Te voy a rajar, puta”. SM siguió andando como escuchara La Traviata.
Ahora, Díaz-Mataix ha iluminado ese enigmático cajón de recuerdos que es la amígdala cerebral. Su investigación parte de una hipótesis postulada en 1949 por el psicólogo canadiense Donald Hebb y sugerida hace más de un siglo por el nobel español Santiago Ramón y Cajal. “Dos células o sistemas de células que están repetidamente activas al mismo tiempo tenderán a convertirse en 'asociadas', de manera que la actividad de una facilitará la de la otra”, dejó escrito Hebb en su libro La organización de la conducta. O, expresado de manera más simplificada, las neuronas de la amígdala del cerebro humano que se excitan eléctricamente tras el ataque de un perro permanecen conectadas durante años. Sus puentes eléctricos se refuerzan. Ese sería el esqueleto del recuerdo.
Una mujer sin amígdala cerebral por una rara enfermedad es incapaz de sentir miedo



El equipo de Díaz-Mataix ha demostrado que la teoría de Hebb es cierta, al menos parcialmente, en los complejos cerebros de los mamíferos. Su experimento, cuyos resultados se publican en la revista científica PNAS, es una versión sofisticada del célebre perro de Pávlov, aquel can ruso que se acostumbró a escuchar un metrónomo (sustituido por una campanita en el imaginario colectivo) antes de comer y ya salivaba cada vez que escuchaba el tic tac aunque no hubiera alimento. El investigador español, en tándem con Josh Johansen, del Instituto RIKEN de Ciencias del Cerebro en Japón, sometió a decenas de ratas a un pitido de 20 segundos rematado por una descarga eléctrica de medio segundo. A partir de entonces, las ratas se quedaban paralizadas cada vez que escuchaban ese sonido. En su cerebro quedó grabado el miedo al chispazo.
Ahí empezó la sofisticación del experimento, gracias a una técnica conocida como optogenética. Los investigadores instalaron genes de algas sensibles a la luz a bordo de virus, que funcionan como taxis microscópicos, y los inyectaron en los cráneos de las ratas. Una vez insertados en las neuronas de los roedores, los genes eran capaces de producir una proteína que funciona como un interruptor de la célula, activándola o desactivándola en función de ráfagas de luz láser enviadas por los científicos.
Las ratas con la amígdala cerebral apagada eran incapaces de recordar el chispazo y carecían de conexiones reforzadas entre sus neuronas. Al mismo tiempo, activar las amígdalas de ratas que no habían sufrido la pequeña electrocución servía para generar miedo al pitido sin necesidad de ningún tipo de shock. En este último caso, según los autores, era necesario que se activaran también los receptores de noradrenalina, una molécula cerebral implicada en los procesos de atención. Sin esta activación, no había aprendizaje.




Joseph LeDoux, con The Amygdaloids.


“Con una sola descarga eléctrica asociada a un pitido, las ratas ya recuerdan la experiencia toda su vida. El cerebro hace esto para afrontar los peligros. Un animal necesita aprender con una sola oportunidad, porque quizá no tenga otra”, explica el neurocientífico.
El despacho del también español Luis de Lecea, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Stanford (EEUU), se encuentra a escasos 15 metros del laboratorio en el que se desarrolló la optogenética en 2004. Desde allí, De Lecea ha sido testigo de cómo esta técnica ha revolucionado la investigación del cerebro humano. Las teorías de Hebb ya se habían prácticamente confirmado “con rodajas de cerebro” de roedores en el laboratorio, pero los experimentos de Díaz-Mataix son “una demostración elegante” en mamíferos vivos, a juicio de De Lecea.
El neurocientífico español dibuja las posibles aplicaciones de sus hallazgos. “En los enfermos con estrés postraumático, ansiedad o incluso depresión, su cerebro no es capaz de aprender que lo que una vez fue peligroso ya no lo es, y siguen respondiendo de forma exagerada”, señala. Personas que han vivido guerras, accidentes graves, violaciones o catástrofes naturales siguen sintiendo miedo y estrés una vez pasado el peligro.
La comunidad científica internacional trabaja desde hace unos años en intentar borrar esos malos recuerdos. Se basan en un proceso conocido como reconsolidación de la memoria. “Cada vez que un recuerdo sale a la luz, se pone en un estado frágil que hace que el cerebro pueda añadir cosas relevantes”, apunta Díaz-Mataix. Cuando se abre el baúl de los recuerdos es el momento de modificarlos.
Entender estos mecanismos cerebrales puede ayudar a las personas con estrés postratumático, ansiedad o incluso depresión



Si, por ejemplo, alguien va en un coche escuchando a todo volumen la canción Balada Boa de Gusttavo Lima y se estampa contra un árbol, cada vez que escuche el estribillo “Tchê tcherere tchê tchê” tendrá pavor. “Sin embargo, si cada vez que la víctima va a un bar a tomar algo ponen esa canción, el cerebro recupera el recuerdo y aprende que ya no es negativa. Eso es la reconsolidación”, añade el investigador.
Este proceso se puede facilitar con fármacos que actúan sobre los receptores de noradrenalina, como el propranolol, que ya se suministró a víctimas del atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Los síntomas de su trastorno de estrés agudo remitieron en el 64% de los casos, según un estudio de la mutua Ibermutuamur.
Para Díaz-Mataix, es muy posible que el proceso para almacenar recuerdos desagradables que han observado sea en realidad un mecanismo general del sistema nervioso para generar otro tipo de recuerdos, ya sean de asco, ira o alegría. “El problema es cómo estudiar estas emociones primarias en una rata”, lamenta. Si tiene razón, será todavía más cierta aquella sentencia de Ramón y Cajal: “Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”.

lunes, 15 de diciembre de 2014

lunes, 1 de diciembre de 2014

Éxito de una vacuna experimental del ébola en la primera fase de pruebas en voluntarios

La inmunización experimental probada en EEUU no produce efectos adversos y origina una respuesta inmune contra el virus, según resultados preliminares


Miembros de Cruz Roja se llevan un cadáver para incinerarlo, la pasada semana en Monrovia (Liberia). / victor lacken (ifrc)
Mientras el ébola sigue cobrándose víctimas en África Occidental, los primeros ensayos en humanos con una de las vacunas experimentales más avanzadas ofrecen datos prometedores. Esta inmunización ha resultado segura en voluntarios sanos y ha conseguido que estos desarrollen una respuesta inmune contra el virus.
El objetivo de este tipo de ensayo, conocido como fase 1, era analizar si el tratamiento producía efectos secundarios en 20 voluntarios sanos. Pero los resultados preliminares del estudio, que se publican hoy en el New England Journal of Medicine, también indican que todos los participantes desarrollaron anticuerpos contra el ébola y otros además tuvieron una mayor respuesta inmune. Es algo similar a lo ya observado en monos, a los que esta vacuna consiguió proteger al 100% del contagio. Ahora está por ver si la respuesta inmune registrada en los voluntarios es suficiente como para frenar el contagio en humanos.
“Con estos resultados positivos del primer ensayo en humanos con esta candidata a vacuna, continuamos con el plan acelerado para realizar ensayos más grandes y determinar si la vacuna es eficaz”, ha dicho en un comunicado Anthony Fauci, director del Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EEUU que ha co-desarrollado esta inmunización. Esos ensayos se realizarían en Liberia con un número mucho más elevado de trabajadores médicos y personas con un alto riesgo de contagio.
La vacuna ensayada contiene ADN de las variantes Zaire y Sudán del virus. La primera es la responsable del actual brote en África Occidental, en el que ya se han registrado 15.935 casos y 5.689 muertos, según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El tratamiento ha sido desarrollado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EEUU y la empresa Okairos, adquirida por GlaxoSmithKline. Esta vacuna usa un virus de chimpancé desactivado para llevar esos fragmentos de ADN viral al organismo y que este aprenda a reconocer y combatir una de las proteínas que recubren el virus del ébola.
Está por ver si la respuesta inmune registrada en los voluntarios es suficiente como para frenar el contagio en humanos
En este ensayo, diez de los voluntarios recibieron una dosis baja y otros diez una alta. Todos desarrollaron anticuerpos contra el virus. Otro signo prometedor es que nueve voluntarios (siete de dosis alta y dos de baja) produjeron además una mayor cantidad de células del sistema inmune conocidas como linfocitos T y que en monos fueron claves para protegerles de dosis letales del virus.
La vacuna cAd3-ZEBOV es una de las dos candidatas más avanzadas, según la OMS. La otra (rVSV-ZEBOV) es la desarrollada por la Agencia Canadiense de Salud Pública en colaboración con la farmacéutica Merck y comenzó a probarse en pacientes sanos en octubre. En paralelo, una versión de la cAd3-ZEBOV específica contra la variante Zaire se está probando en 60 voluntarios en Reino Unido y con otro grupo similar en Mali.

Decisiones difíciles

“Se puede decir que esta vacuna ha pasado la primera fase de ensayos en humanos con éxito”, opina Rafael Delgado, microbiólogo del Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid) y miembro del comité científico que está asesorando al Gobierno durante la presente crisis del ébola. No obstante, se trata de resultados provisionales, advierte. “Por ahora no hay ninguna demostración de eficacia, pero sí sabemos que es razonablemente segura y que se puede pasar a las fases 2 y 3 para probar su eficacia en personas con riesgo de infección”, añade.
Las siguientes fases de prueba de esta vacuna se llevarían a cabo en Liberia, uno de los países más afectados por el actual brote. Los responsables de la vacuna ya están negociando con el Gobierno de este país para diseñar esos ensayos clínicos, informa el NIH.  En ellos se probaría la eficacia de esta vacuna comparada con otras candidatas. Antes habrá que recabar más datos de este ensayo, que comenzó en septiembre y tiene una duración de 48 semanas, y de los otros que están en marcha. No se espera que haya un anuncio de la nueva fase de ensayos hasta comienzos del próximo año, dicen los NIH.
Los ensayos clínicos necesarios para probar la eficacia de las vacunas van a obligar a tomar “decisiones difíciles”, alerta Daniel Bausch, médico especialista en enfermedades tropicales de la Universidad Tulane de EEUU, en un editorial publicado junto a los resultados del nuevo estudio. El experto se pregunta si se pueden realizar ensayos clínicos “clásicos” en los que un grupo recibe un placebo en lugar de un candidato a vacuna o si por el contrario se compararán las dos vacunas candidatas más avanzadas en solo dos grupos, lo que dificultaría averiguar su efectividad real. Aunque se trata de una opción polémica, expertos de la OMS han reconocido que el uso de placebo en un grupo permitiría saber más rápido si una vacuna es eficaz, según The Guardian. "Aún hay discusión sobre este problema y no se ha tomado una decisión en firme", explica Delgado.

El tiempo se agota

Reducir emisiones a cero para 2100. Es el objetivo marcado por la ONU tras escuchar a 830 científicos. Mañana arranca la cumbre del clima de Lima

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Una planta de carbón en el distrito de Datong Shanxi. Julio-agosto de 2013 fue el periodo más caluroso en la zona central y oriental de China desde 1951. / Foto: J. Lee (Reuters)

El cielo de Pekín puede ser azul. Eso es lo que acaban de descubrir los habitantes de la capital china. Y todo gracias al decidido plan que emprendieron las autoridades locales a principios de noviembre para recibir en el mejor de los ambientes posibles a Putin, Obama, Bachelet y demás líderes de la cumbre Asia Pacífico (APEC, según rezan sus siglas en inglés). Se restringió el tráfico de coches privados, el 70 % de los vehículos públicos dejaron de circular, se frenaron las obras, se paró la producción de las fábricas más contaminantes que rodean la ciudad. ¿Resultado? Desaparición de esa niebla eterna que flota sobre las cabezas de los pekineses y aparición de un cielo límpido que ya ha recibido un nombre: APEC blue.
Se fueron los líderes, el foro de cooperación económico se cerró con un acuerdo entre Estados Unidos y Chinacalificado de histórico, por unos; de escaso, por otros, al no ser vinculante— para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y volvió la polución, sí. Pero los pekineses ya no son los mismos de antes: han descubierto que conseguir un cielo azul es solo cuestión de voluntad. Cuestión de adoptar medidas firmes. De no quedarse en gestos para la galería.
Algo similar le está pasando al planeta. Que necesita de medidas firmes, rápidas, ya se ha parcheado suficiente, el tiempo se agota. Lo ha dejado bien claro la ONU, que se expresó a principios de mes por boca del IPCC, Panel Intergubernamental Para el Cambio Climático, formado por 830 científicos de la comunidad internacional. Hay que recortar emisiones de gases efecto invernadero entre un 40 % y un 70 % para el año 2050. Para finales de siglo, las emisiones deberán ser cero. Si no, los efectos serán graves —y aquí los científicos analizan toda una panoplia de escenarios posibles— para el medioambiente, la seguridad alimentaria y la pobreza.
“Todavía hay tiempo, aunque muy poco tiempo”. Así se expresó en la presentación del informe en Copenhague, el pasado 2 de noviembre, Rajendra Pachauri, presidente del IPCC. “Estamos a tiempo si nos metemos en una senda de mitigación de emisiones”, añade José Manuel Moreno,  vicepresidente del Grupo II del IPCC, encargado de evaluar impactos, adaptación y vulnerabilidad. Moreno, catedrático de Ecología de la Universidad de Castilla-La Mancha, es uno de los 13 científicos españoles que forman parte de este organismo auspiciado por la ONU.
Estamos a tiempo, dicen los expertos, y el cronómetro echará a correr mañana mismo, cuando arranque la cumbre climática de Lima, la llamada COP 20, vigésima Conferencia de las Partes organizada por la ONU. De allí podría salir un borrador de cara a la cumbre decisiva, la del año que viene en París, la cita en la que se han depositado todas las esperanzas, de la que deberían salir ambiciosos objetivos de reducción de emisiones, un tratado que sustituya al de Kioto, una cita que debería romper el sabor amargo que dejó el fracaso de Copenhague hace cinco años, que consiga implicar por fin a los principales actores, China y Estados Unidos.
¿Nos estamos tomando en serio la lucha contra los efectos del cambio climático? “Nos lo estamos tomando mucho menos en serio de lo que es preciso”, afirma, contundente, Teresa Ribera, exsecretaria de Estado de Cambio Climático en el último gobierno de Rodríguez Zapatero que ahora trabaja como consejera en un think tank francés, el Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (según sus siglas en francés, IDDRI). “No lo hacemos ni con la velocidad ni con la intensidad que requiere la situación. Más pronto que tarde, se evaluará a los líderes políticos por esta cuestión”.

Una mujer china, con una máscara para protegerse del aire contaminado, el pasado 20 de noviembre en Pekín. / Kevin Frayer (Getty Images)
La cantidad de gases de efecto invernadero enviados a la atmósfera alcanzó un nuevo máximo histórico en 2013. Así lo reveló a principios de septiembre la Organización Meteorológica Mundial. El dióxido de carbono ha aumentado su concentración a un ritmo que no se observaba desde hace casi treinta años.
Los niveles de nieve y hielo descienden. La temperatura de los océanos y de la atmósfera sigue subiendo. El nivel del mar se eleva. El cambio climático ya es una realidad, y está causado por la mano del hombre, afirman los científicos de la ONU. Altera las estaciones, los ciclos de la naturaleza; favorece los fenómenos meteorológicos extremos. Un vídeo distribuido por la ONU, destinado a que el mundo tome conciencia, muestra una Islandia con un clima similar a la Toscana; una Alaska como lugar perfecto para celebrar unos juegos olímpicos de verano.
O cambiamos o nos estampamos”, señala Teresa Ribera, exsecretaria de Estado de Cambio Climático
El informe científico del IPCC plantea varios escenarios de futuro en función de cómo reaccione el mundo. Si no se hace nada, si no se recortan emisiones, las temperaturas podrían subir hasta en 4,8 grados, con lo cual el volumen de los glaciares se reduciría en un 85 % y el nivel del mar podría subir hasta 0,82 metros, afectando gravemente al equilibrio de los ecosistemas. Si se toman las medidas de mitigación que propone esta biblia del cambio climático, y se consiguen emisiones nulas a finales de este siglo, se podría limitar el aumento de la temperatura a dos grados. Este es el objetivo.
“Hay que aplicar el principio de precaución. Decir que será una catástrofe general no es correcto, las generalizaciones son peligrosas”, afirma Miquel Canals, catedrático de Geología Marina y director del departamento de Estratigrafía, Paleontología y Geociencias Marinas de la Universidad de Barcelona. Canals sostiene que una de las claves del futuro será el papel que puedan desempeñar los océanos en la absorción del exceso de temperatura atmosférica.
El mundo se enfrenta a un cambio de modelo energético. Reducir emisiones a cero de aquí a final de siglo significa renunciar a petróleo, gas y carbón progresivamente. “Hace falta un proceso de transformación profunda”, declara la exsecretaria de Estado. “O cambiamos o nos estampamos”. Ribera dice que no basta con conseguir una cifra de reducción de emisiones. “Debemos cambiar el modelo energético, económico y financiero”, afirma. “No sabemos cómo abordar un cambio de época porque la inercia es muy fuerte”.
Es fundamental que los países desarrollados reduzcan el consumo material”, sostiene el ensayista Hervé Kempf
El giro hacia un nuevo modelo significa apostar por otras fuentes. El geólogo Miquel Canals afirma que, en este contexto, no se puede prescindir de la energía nuclear. “Lo que no es contemplable es un regreso a la Edad de Piedra”, sostiene. Afirma que no hay fórmula perfecta, y que las renovables no son la panacea porque requieren de subsidios. “El camino pasa por un cóctel de fuentes de energía en el que habría que favorecer a las energías menos contaminantes”.
Desde Suecia, Lennart Bengtsson, exdirector del Departamento de Meteorología del Instituto Max Planck, que por un tiempo perteneció a una organización escéptica con el cambio climático, sostiene en conversación telefónica que no se deben abordar cambios abruptos para no dañar a la economía. “No hay una urgencia inmediata”, dice. “Hay que desarrollar modelos energéticos robustos”.
Los ecologistas, por su parte, apuestan por un modelo basado al 100 % en las energías renovables. “Hace falta una revolución energética”, manifiesta Tatiana Nuño, responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace en España: “La probabilidad de un accidente es catastrófica en términos humanos y económicos”. Nuño señala que el informe del IPCC muestra que, con el objetivo de mantener el calentamiento en dos grados, los costes sin energía nuclear no son muy superiores a los que se generarían con su uso. “La opción nuclear no es necesaria”.
La cuestión de fondo es si el estilo de vida de los países ricos (al que acceden progresivamente los que emergen), con sus elevados niveles de consumo de energía, es compatible con un planeta sano. Y si las nuevas fuentes cubrirán las necesidades que genera ese estilo de vida. Cuadrar este sudoku abre la puerta a múltiples vías. ¿Es nuestro modo de vida, sustentado en el confort, un despropósito o una conquista?

En 2013 se registraron las lluvias más intensas en 100 años en el norte de India, afectaron a 100.000 personas. En la foto, un grupo de viajeros espera a ser rescatado. / M. Vatsyayana (AFP)
Fue en el año 2006 cuando el economista británico Nicholas Stern dio un giro al debate. Planteó que los costes de no combatir el cambio climático son muy superiores a los de reducir emisiones. “No se trata de una carrera de caballos entre crecimiento por un lado y responsabilidad climática en el otro; esa es una falsa dicotomía”, señala desde Londres en conversación telefónica Stern, presidente del Instituto Grantham de Investigación del Cambio Climático. El economista, que en 2011 ganó el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Cambio Climático, sostiene que la transición a una economía de bajo consumo de carbono ofrece nuevas oportunidades de crecimiento.
El reto de la transformación del modelo energético-productivo se topa con la resistencia de grandes empresas del petróleo, gas y carbón, que perderían gran parte de su negocio si no se reinventan. Un estudio publicado el año pasado por el investigador Richard Heede, del Climate Accountability Institute de Colorado, señala que la crisis climática ha sido causada fundamentalmente por 90 empresas que son las que han producido cerca de dos tercios de las emisiones de gases de efecto invernadero desde la era industrial. Entre ellas, Chevron, Exxon, Shell, Repsol y Gazprom.

El año pasado fue el más cálido en el este del país desde que hay registros (1910). Arriba, el rastro de un incendio en Coonabarabran, al noreste de Sydney. / Josh Smith (Reuters)
Stern señala que algunas de estas compañías, como Shell, ya han dicho que están dispuestas a asumir transformaciones. “Este es un proceso de cambio que tiene que llegar si queremos un mundo más seguro. No te puedes rendir y destrozar el mundo simplemente porque el proceso de transición va a involucrar a unos pocos que van a tener que realizar grandes ajustes; la gran mayoría de la gente saldrá ganando”.
Teresa Ribera ahonda en la cuestión: “Se están privatizando los beneficios de no combatir el cambio climático y socializando los costes: los beneficios son para los grandes operadores y son las poblaciones las que tienen que afrontar las sequías, los huracanes y la mala calidad del aire”.
Para algunos, la cuestión de fondo reside en los insostenibles niveles de consumo que acarrea un estilo de vida que se generaliza conforme los países se desarrollan. “Es fundamental que los países desarrollados reduzcan el consumo material”, sostiene el ensayista francés Hervé Kempf, autor del libro Cómo los ricos destruyen el planeta, que esta semana pasó por Madrid para pronunciar una conferencia sobre La crisis ecológica en La Casa Encendida. “Los que están en la cumbre de la pirámide proyectan una imagen de sobreconsumo y arrastran a los demás: todo el mundo quiere el coche caro, viajar en avión, la pantalla plana de televisión. El incremento de los gases de efecto invernadero está ligado al crecimiento económico, hay que cambiar el sistema económico”, asegura. Kempf, redactor jefe de la web Reporterre, especializada en medioambiente, sostiene que “hay que abrazar una lógica global de sobriedad”.
Otro de los frentes que se abre al debate es cómo conducir esa transición de modo que sea equitativa, que no lastre las opciones de desarrollo de los países más desfavorecidos, o de las economías emergentes. “No podemos pretender que todos nos subamos al carro en las mismas condiciones”, asume Susana Magro, directora de la Oficina Española de Cambio Climático —que antes tenía rango de Secretaría de Estado—, dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Magro acudirá a la cumbre de Lima, que empieza mañana y acaba el día 12. “Habrá que hacer transferencias de tecnología a bajo coste o sin coste para que los países menos desarrollados puedan dar el salto directamente”, dice. El mundo occidental lleva años desarrollándose a base de quemar combustibles fósiles y son muchos los que señalan que no sería justo que los más desfavorecidos, que ahora despegan, carguen con el lastre de un problema del que no son los responsables. “El acuerdo de París va a ser muy complejo”, afirma Magro, “las necesidades de los 195 países son muy distintas”. Cada nación debería fijar en esa cumbre su contribución al proceso de cambio.
El giro que el planeta requiere, como se deduce del análisis de la comunidad científica, podría conducir a otro mundo. La transformación del mapa energético, la reducción de la dependencia del gas y del petróleo, podría alterar sustancialmente el tablero geopolítico.
Mientras tanto, los pekineses seguirán mirando al cielo. El miércoles pasado, Xie Zhenhua, vicepresidente de la Comisión Reformadora del Desarrollo Nacional, anunció que la polución se puede combatir de aquí a 2030 en China. Y añadió: “Los días de APEC blue también son alcanzables”.